Vegetarianismo

Hábilmente, su madre rectificó: "...fueron felices y comieron seitán".

Todos los nombres

Nunca la llamó Laura, aunque la nombraba constantemente.

Amor y Tesoro eran los sustantivos que más utilizaba, si bien podían ir precedidos del adjetivo posesivo mi.

Cariño era otro de sus nombres favoritos, y por eso lo intensificaba reduciendo su extensión: Cari, tráeme esto, Cari, tráeme lo otro. En ocasiones especiales, llegando a un minimalismo compartido por ambos, Laura se convertía en K. 

Cuando se sentía un rey, la llamaba Princesa, y cuando se sabía débil, recurría a Vida.

Ella nunca echó de menos escuchar su nombre hasta el día que la llamó Claudia.


Locura

Dando palos de ciego, creían cumplir sus destinos.